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CON LETRAS DE ORO

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La Liga Irapuatense de Basquetbol presidida por el señor Ismael Elixea López, hizo entrega de un justo y merecido reconocimiento a su trayectoria basquetbolera a Sonia Mireya Aguirre Solís.
  • El nombre de Sonia Mireya Aguirre Solís en la historia del basquetbol fresero

En los libros que data la historia del basquetbol de Irapuato han quedado plasmados con letras de oro los nombres de infinidad de personajes por su entrega, calidad y cariño a esta disciplina deportiva.

INFALTABLE

Y dentro de estos personajes no puede faltar el nombre de Sonia Mireya Aguirre Solís. Su trayectoria que arrancó allá a inicios de la década de los 60s ha sido brillante.

Sumamente emocionada se
notaba Sonia Mireya ante este
reconocimiento a todas luces
merecido de que fue objeto
por parte de la LIBA.

VIVIÓ DE TODO

El basquetbol de Irapuato ha tenido de todo en su historia y Sonia Mireya es de las pocas personas que pueden jactarse de haber reído, llorado, gozado y sufrido por todo lo ocurrido a este bello deporte.

ENTREGA TOTAL

Como jugadora, destacó enormidades. Como gente de basquetbol, estuvo, está y seguramente estará en disponibilidad para aportar lo que se pueda en pro de este bien llamado deporte ráfaga en su patria chica.

MAS QUE MERECIDO

Este domingo 4 de marzo del 2018 quedará plasmado en la memoria de Sonia, el reconocimiento más que merecido, recibido por parte de la Liga Irapuatense de Basquetbol, organismo al cual, ella le entregó parte importante de su existencia.

MUY A TIEMPO

Y como lo mencionara el doctor Julio Martínez en el momento de hablar de Sonia durante la ceremonia inaugural del campeonato LIBA. “Lo mejor es que este reconocimiento se le hace en vida, para que ella lo disfrute, lo goce y se dé cuenta del cariño que se siente por ella”.

Acompañada del doctor Julio Martínez, disfrutó el grato momento vivido ante su merecido homenaje.

HA VIVIDO DE TODO

En la trayectoria dentro del basquetbol, Sonia Mireya ha vivido de todo. Desde la alegría, el gusto por practicar este bello deporte, el haber representado a su ciudad y Estado en torneos importantes, hasta la rabia, impotencia, dolor y sufrimiento cuando llegaron las derrotas y sobre todo, la demolición de la “Fernando Dávila”.

HONOR A QUIEN HONOR MERECE

Ante ello, lo vivido en esta ocasión por Sonia Mireya, no es más que un reconocimiento a lo que puede denominarse “Honor a quien Honor Merece”.
Enhorabuena Sonia.